Un Grande de EspañaFernando Checa
Una de las mayores paradojas del arte del siglo XVI fue que uno de los personajes más representados a lo largo de su primera mitad, el emperador Carlos V, no fuera, a diferencia de su hijo Felipe, ni amante del arte ni coleccionista de obras artísticas.
Sin embargo, en los frecuentes panegíricos que en torno a su persona se redactaron aparecía con frecuencia la referencia a su figura encarnada en los tópicos renacentistas del príncipe sabio y protector de la cultura, así como la idea del equilibrio entre las armas y las letras presente en su corte.
También fue frecuente el recurso a figuras clásicas que, como las de Hércules, Escipión, Julio César, se convertirán en paradigmas de la construcción retórica de la imagen de Carlos V como emperador y que tendrán una gran influencia sobre las artes plásticas.Esta creación evolucionó de una manera muy significativa a lo largo de la primera mitad del siglo XVI.
Desde el punto de vista religioso, nos encontramos ante una Europa profundamente marcada por la crisis religiosa del erasmismo y de la Reforma; desde el cultural, es el tiempo de las polémicas entre las distintas versiones del humanismo renacentista, que iban desde el más declaradamente pagano hasta el que se denominó "humanismo cristiano", y desde el político, el de las tensiones entre las ideas universalistas del imperio cristiano, claramente en declive, y el desarrollo imparable de los nuevos estados nacionales.En todos estos procesos intervino decisivamente Carlos V, y en todos ellos la imagen artística tuvo algo que decir.Erasmo de Rotterdam en su importante Educación del Príncipe Cristiano, publicada en 1515 y dedicada al futuro Carlos V, escribió lo siguiente: "
Quizá a alguno le parecerá una pequeñez sin importancia pero tiene alguna, pues importa mucho que los artistas representen al príncipe con la seriedad y el traje más digno de un príncipe sabio y grave".
Estas ideas acerca de la representación del príncipe chocaban de plano con las desarrolladas en ambientes artísticos italianos e italianizantes volcados en torno al concepto de la magnificencia.
El conflicto surcaría los primeros años de la política imperial y encontraría su manifestación más dramática en el Saco de Roma de 1527, de manera que influirá de forma decisiva en el tema de las artes plásticas y su función a lo largo de todo el siglo XVI.
Los primeros retratos de Carlos V revelan muy a las claras estas contradicciones. Junto al sentido claramente dinástico que muestran tanto las series de estampas encargadas por su abuelo Maximiliano I como el Arco triunfal o el Carro triunfal, en las que siempre aparece el joven Carlos, las primeras imágenes del príncipe oscilaban entre una manera muy sencilla y directa de presentación, como revelan los relativamente abundantes retratos del Maestro de la Leyenda de Santa Magdalena, y otra, como la que demuestran los retratos de Van Orley (la primera imagen "oficial" del príncipe) en la que tratan de resaltarse a toda costa los rasgos del poder.
El conflicto entre sencillez representativa y magnificente grandilocuencia se revela, como decimos, en las páginas del tratado erasmista: "Existe otro más blando y disimulado linaje de adulación –dice– en los retratos, en las esculturas, en los títulos y en los tratamientos.
De esta guisa, Alejandro Magno fue adulado por Apeles, que le pintó blandiendo en la diestra un rayo justiciero.
Octavio complaciéndose en ser pintado con los atributos de Apolo. A este mismo objeto tienden los descomunales colosos que la Antigüedad erigió a los emperadores por muy encima del grandor humano...".
Hay, pues, en Erasmo una crítica a la idea del retrato de "aparato" que, sin embargo, al cabo de unos pocos años, será uno de los temas favoritos del arte al servicio de la corte carolina.
Pero la dinámica de los hechos militares y políticos de Carlos V, su necesaria glorificación, su activa integración en el mundo europeo del siglo XVI cada vez más culturalmente italianizado, harán imprescindible la elaboración de una auténtica imagen mítico-heroica del Emperador.
Así sucederá con la primera gran victoria imperial, la de Pavía en 1525, que será glorificada en la gran serie de tapices, obra de Van Orley, conservados en el museo de Capodimonte, y en la Chimenea del Franc de Brujas, obra de Lancelot Blondel, en la que no sólo se exalta la victoria de Pavía, sino también sus consecuencias políticas, fundamentalmente la Paz de Madrid: sobre dos columnas, a los lados de Carlos V, dos medallones retratan al rey de Francia y a Leonor de Austria, hermana del Emperador, que por este tratado pasó a Francia como mujer de Francisco I.
La crítica erasmista a las imágenes no se centró tan sólo en las consideraciones acerca de la manera de la representación ideal de un príncipe sabio y virtuoso. Su interés fundamental iba, como es lógico pensar en el ambiente de la Europa de la primera mitad del siglo XVI, a la crítica del sentido y la utilización de la misma imagen religiosa como medio de exaltación devocional y de estímulo de la piedad.
Un acontecimiento como el Saco de Roma en 1527 conmocionó hasta lo más profundo las ideas establecidas en torno a la religión, al papel del Papa, al del Emperador como defensor de la cristiandad y del papado, y al mismo estatus de las imágenes sagradas.
Ante la persistencia de los ataques, los círculos intelectuales más cercanos al Emperador tuvieron que emplearse a fondo en la defensa del mismo y de una acción tan discutida como fue la del Saco, acentuando la idea de la figura de Carlos como príncipe sabio y protector de la verdadera fe.
El Diálogo de las cosas ocurridas en Roma, publicado por Alfonso de Valdés en 1527, es una defensa de la postura imperial de tono absolutamente erasmista y el mejor ejemplo de cómo se entendía de manera muy restrictiva la función de las obras de arte sagrado en los círculos imperiales de los años veinte.La realidad de una Europa en conflicto pronto rompería este ideal utópico, pacifista y unitario que se venía creando en torno a Carlos V.
Para conseguir una auténtica imagen heroica había que recurrir a otro tipo de lenguaje artístico como era el del Renacimiento italiano y a un soporte ideológico distinto del erasmista. Personajes como Castiglione, Maquiavelo o Aretino estaban planteando una imagen muy distinta de la corte y del poder, en la que la resurrección dell´antico resultaba fundamental.
En todo ello, la figura y los hechos de Carlos tuvieron una importancia capital.El episodio de la campaña imperial contra el dominio turco en Túnez (1535) constituyó no sólo uno de los momentos más brillantes de la carrera político-militar de Carlos V, sino un punto de inflexión en la elaboración de la imagen retórica, artística y literaria del Emperador.
A partir de este momento, las menciones a Carlos V como sucesor de los romanos en general y de Escipión el Africano en particular, se hacen más frecuentes y coherentes, y las alusiones al mundo clásico se convierten en habituales.La serie de tapices denominada
La conquista de Túnez, obra de Vermeyen y Pannemaker, encargada en 1535 por María de Hungría, se convirtió en uno de los emblemas plásticos imperiales: estamos ya ante la elaboración de una imagen clásico-heroica en torno a Carlos V, que se realiza conscientemente desde su misma corte, de profundas consecuencias para el futuro.
Poco a poco el miles Christi pasaba a ser un Hércules cristiano y se abandonaba definitivamente cualquier "timidez" erasmista en torno a su representación. Carlos V es un superador de las hazañas de los romanos, una superación que no sólo ha de entenderse en términos cuantitativos, sino, fundamentalmente, cualitativos.
El Plus Ultra de su divisa se ha de interpretar no sólo en un sentido físico, sino también moral; mientras las victorias de los romanos, al decir de Calvete de la Estrella, eran como un rayo que abrasaba los lugares por donde pasaban, y sus móviles eran la dominación, el destrozo y la devastación: "Tú, sin embargo, donde quiera que te dirigieses, todo lo enriquecías y, como sol fulgentísimo, disipas las tinieblas, [y] lo serenabas con destellos de alegría.
Aquellos por afán de reinar hacían las guerras, [y] tú para defender lo ganado más que para adquirir lo ajeno [...]".
Fue en la década de los treinta cuando se produjo el contacto con algunos de los principales artistas, intelectuales, nobles y militares inmersos en el ambiente y la moda del Renacimiento all´antica: Parmigianino, Aretino, Hipólito de Medici, Alejandro Farnesio, Ferrante y Federico II Gonzaga, los duques de Urbino, Ávila y Zúñiga, Diego Hurtado de Mendoza y Tiziano.
La retratística de Tiziano y las esculturas y medallas de Leon Leoni supusieron un cambio no sólo de tipo estilístico en la evolución de la imagen imperial con la incorporación plena de las maneras del Renacimiento italiano, sino una modificación sustancial de las relaciones del ambiente de la corte imperial con respecto a las imágenes artísticas: se trata de la aparición de la idea de lo solemne y monumental en el campo del retrato cortesano y de la incorporación al mismo de ese mundo de lo colosal y grandioso que tanto criticaba Erasmo en los primeros años del siglo.
Los protagonistas de los últimos encargos imperiales fueron dos artistas italianos, Tiziano y Leon Leoni, y dos comitentes de singular gusto: María de Hungría, hermana de Carlos V, y el cardenal Granvela.
No es posible en estos momentos ni siquiera resumir la complejidad artística e ideológica que comprendió obras maestras de la categoría de Carlos V a caballo, Retrato de Felipe II con armadura, Retrato de la Emperatriz Isabel o La gloria de Tiziano, o Carlos V y el furor, Busto de Carlos V o la pareja Felipe II y María de Hungría de Leon Leoni.Con Carlos V en la batalla de Mülhberg, obra realizada por Tiziano en 1548 a raíz de la mencionada victoria (24 de abril de 1547), y con Carlos V y el furor de Leoni, la corte imperial pretendía simbolizar la pax carolina que se extendió por Europa tras este acontecimiento bélico. Estamos ante verdaderos iconos imperiales, algo que es patente si observamos la desconcertante expresión del rostro de Carlos V y la paralización y congelación de la expresión temporal tan patente en ambas obras, que han de explicarse desde el punto de vista de la influencia de la filosofía estoica y los escritos de Marco Aurelio en la corte carolina.
En el retrato ecuestre de Tiziano, el emperador se nos muestra como un miles Christi en defensa de una cristiandad atacada ahora desde su propio interior. En esta obra, el artista veneciano resume tanto los tempranos ideales caballerescos a la borgoñona de su protagonista como las abundantes referencias al mundo clásico que hemos comentado y crea, de esta manera, el mejor resumen de una imagen de construcción tan compleja como fue la de Carlos V.
El camino que lleva a la pobreza.
La dictadura del capitalismo lleva 500 años y no es extraña.
La Globalización de la pobreza. La ideología de los medios.
Carta Digital Internacional, 15 de enero de 2000 Joel Alexanders.
Los grupos de poder tienen una misión importante. Siempre la tuvieron. Aunque tal vez muy pocos repararan en ello.
Sólo ahora parece surgir como evidente a todas luces las capacidades escondidas que los grupos económicos y financieros y los grandes industriales en etapa de concentración de capitales tienen para hacer valer su propuesta de dominación mundial, para hacer creíble y aceptable por todos su ideología única: tener una fuerte presencia en los medios de comunicación.
Es que los medios de comunicación juegan un papel trascendental en este proceso de Globalización, que en definitiva no es otra cosa que la penetración del capitalismo en todos los lugares del mundo, haciendo que sea el mercado la ley en todas partes.
Haciendo que sea las leyes económicas que rigen la evolución de los mercados la única válida, que todos les rindamos culto y que a fin de cuentas la política no sea otra cosa que un instrumento al servicio de los grupos que detentan los mercados, sin ninguna posibilidad de regulación, acotando sus funciones de hacer política estatal en conjunto, en beneficio de todos, y sirviendo únicamente a los capitalistas que mantienen un dominio absoluto sobre todo el proceso productivo y distributivo.
Nada debe oponerse a su objetivo. Y cualquier reglamentación o impedimento a sus objetivos que son maximizar las ganancias, todo aquello que conlleva un freno a las ganancias debe ser desrregularizado, so pena en los países pobres por ejemplo de "fuga de capitales", no inversión, mala imagen, etc.
En verdad es como una dictadura de los grupos de poder económico.
Lo increíble es que recién se piense en los países "desarrollados" en una dictadura como bien los dijera la autora Viviane Forrester. ¿Pero recién ahora se acuerdan en el "primer mundo" que esto es una dictadura? Ahora que muchas clases sociales de los países desarrollados sienten el yugo de capitalismo salvaje, hablan de dictadura?
Lamento decirles a todos ustedes que están atrasados de noticias.
En el tercer mundo vivimos una dictadura económica y política desde hace 500 años.
Y parte de la intelectualidad de aquí se ha pronunciado muchas veces en que vivimos una dictadura.
Ahora parece haberle tocado el turno a los países "desarrollados", el vislumbrar que están envueltos en una dictadura.
Es el capitalismo transnacional, los generadores de esta nueva corriente que está sacándole fronteras a la pobreza para universalizarla.
Si se trata de definir este proceso, existen ya gran cantidad de términos para ello.
Pero hemos de ubicar o definir uno correcto, uno que concretice bien este proceso.
Una extraña dictadura .
Un fantasma que recorre el mundo Globalización de la pobreza Crimen organizado como estado superior y esencia del capitalismo¿Algún otro término?Para mí modo de pensar estos conceptos también serían correctos:
Dictadura Financiera o Dictadura Capitalista puede ser apropiado.
La eterna dictadura de los medios de comunicación al servicio de los capitalistas, que siempre han hecho lo mismo desde que tengo noticias.
Los grupos de poder lo tienen todo. Su poder está en todas partes.
Todo es objeto de su interés. Nada les es ajeno.
Lo abarcan todo. Son como clase dueños absolutos de los medios de producción clave.
Podríamos hacer un esquema de los medios claves de su dominio.I.
Dueños absolutos de la energía que mueve al mundo: Petróleo y derivados. II. Dueños absolutos de la producción y comercialización de materias primas clave como los minerales y los alimentos. III.
Dueños y señores absolutos de los medios de comunicación, la transmisión de datos, etc, que favorece la penetración cultural.
Estos tres puntos mencionados son clave para el dominio del mundo.
Pero falta aún un punto más que es decisivo.
Ellos poseen el dominio de todo lo clave para dominar y poner de rodillas a los pueblos del mundo, deformar su cultura, hambrearlos, etc.
Pero existe un punto que es salvaguardia de todo este imperio desparramado por el mundo.IV.
Son dueños absolutos del poder militar, el armamento más sofisticado.
Personalmente estoy asombrado como los analistas muchas veces no reparan en este punto.
La industria militar, tal vez tenga más influencia que las petroleras a la hora de decidir el destino del mundo.
Los grupos de poder necesitan del dominio del poder militar para mantener su imperio.
Los magnates de la industria militar necesitan de la desigualdad mundial, la injusticia y la guerra para mantenerse prósperos.
Si una provincia del imperio se deslinda de la "autoridad global", le llueven las sanciones económicas e incluso la acción militar, la penetración y subversión de fuerzas especiales adictas a los dictámenes del imperio.
He dejado de lado la influencia jurídica como por ejemplo el dominio que estos países tienen sobre el Derecho Internacional, pues me pareció obvio.
El Derecho Internacional prácticamente no existe; y lo poco que existe es bloqueado en cualquier momento por sus políticas oportunistas.
Volviendo al principio, ¿Qué sería de la Globalización, sin los medios de comunicación adictos a los capitalistas?
En verdad prevalece una extraña dictadura de los medios de comunicación, que en forma sofisticada trazan una barrera a todos los niveles, a la difusión equitativa del pensamiento.
Veamos cual es el caudal de información referente a las bondades de la globalización, y cual la asignada a su rechazo, y nos daremos cuenta que la dictadura extraña pasa mucho por la iniquidad a la hora de difundir las ideas. Luego viene la parte operativa del aparato capitalista, las empresas, los banqueros, los financieros y las bolsas a hacer su trabajo: desrregular el trabajo, empobrecer a la masas, poner títeres en países considerados difíciles de doblegar, financiar golpes de estado, sabotajes, hacer la guerra donde hace falta, etc.
Pero no nos olvidemos que la dictadura de los medios es clave; que hacen el trabajo de "ablande", del campo de operaciones para luego venir e imponer criterios.
Ellos, los capitalistas le dan una trascendental importancia a los medios de comunicación, pues son su avanzada en la política de ablande de conciencias.





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